(1 de 5)
CITI FIELD, Queens, NY.- En 1987 el boricua Cándido “Candy” Maldonado estaba en su segunda temporada con los Gigantes. Después de cinco años con los Dodgers, Maldonado había sido cambiado a su rival San Francisco después de la temporada de 1985 (por el receptor Alex Treviño).
Maldonado se convirtió rápidamente en el jardinero derecho de todos los días para los Gigantes. Podría decirse que en 1987 tuvo su mejor año en las mayores, bateando .292 con 20 jonrones y 85 carreras impulsadas, y el 4 de mayo de ese año, bateó para el ciclo contra los Cardenales de San Luis.
Pero anteriormente había dado el brinco al Big Show con los Dodgers de los Angeles, en 1981, también vistió la franela de los Indios de Cleveland, Cerveceros de Milwaukee, Blue Jays de Toronto, Chicago Cubs y Rancheros de Texas.
Fueron 15 años que disfrutó de trayectoria en las Mayores, pero nos recuerda aquella Serie Mundial que ganó en 1992 con los Azulejos de Toronto.
Pero anteriormente en 1989, Maldonado había ido a su primera Serie Mundial con los uniformes de los Gigantes de San Francisco con los Atléticos de Oakland, aquella vez del famoso terremoto que se produjo.
Sin embargo, para él es de grato orgullo ser parte de la primera Serie Mundial (1992) que se juega fuera de los Estados Unidos, celebrada en suelo canadiense (Toronto), cuando los Bravos de Atlanta se enfrentaron y perdieron de los Azulejos, equipo del cual Candy era uno de los peloteros claves.
“Yo le doy gracias a Dios porque tuve la oportunidad para aportar a ganar esa Serie Mundial”, explicó Maldonado quien se encontraba de visita en el estadio Citi Field, hogar de los Mets de Nueva York.
Para Maldonado ese equipo de los Azulejos ha sido el mejor para que él jugó por 15 años en las Grandes Ligas.
Habló de la profundidad del pitcheo y gran ofensiva del conjunto. Mencionando integrantes como el lanzador Jack Morris, el jardinero Dave Winfield, el segunda base Roberto Alomar, el patrullero Joe Carter y según él dirigido por el mejor manager que tuvo en su carrera Cito Gaston.
En 1991 venían de ser derrotados por los Mellizos de Minnesota, pero recuerda el veterano Pat Table llegó a los entrenamientos en 1992, con una camiseta que decía al frente 3-3, muchos se confudieron, porque creían que quería batear de 3-3 en los juegos, pero la misión era ganar ganar la División Este, ganar el título de la Liga Americana y finalmente ganar la Serie Mundial, lográndose esos tres objetivos.
Dice Maldonado que siempre que visita a la ciudad de Toronto es recibido por la puerta grande, recibiendo el cariño y aprecio de la fanaticada, que no olvidan sus pasos por ahí.








