NUEVA YORK.─ Christopher Morel reconoce que su llegada a los Mets de Nueva York ha estado marcada por el respaldo de sus compañeros, coaches y aficionados, elementos que, según explica, facilitaron su adaptación a una nueva organización y le permitieron sentirse cómodo desde sus primeros días en Citi Field.
“Agradecido con Dios y con cada una de las organizaciones de los Mets”, expresó Morel al referirse a sus primeros momentos con el conjunto neoyorquino.
El jugador dominicano señaló que desde que llegó encontró un ambiente favorable, destacando especialmente el apoyo recibido de figuras como Juan Soto y Francisco Lindor, quienes, junto a los demás compañeros, contribuyeron a que pudiera integrarse rápidamente al grupo.
“Desde que llegué aquí, Soto, Lindor y todos siempre me han dado apoyo desde el primer día para que yo me sintiera cómodo”, manifestó.
Morel también resaltó la acogida de los aficionados de los Mets y agradeció la oportunidad que ha recibido para demostrar sus condiciones y contribuir al equipo.
“He hecho lo posible para ayudar al equipo”, afirmó.
Su paso por diferentes organizaciones de Grandes Ligas le ha permitido establecer comparaciones.
Antes de llegar a Nueva York, Morel tuvo experiencias con Tampa Bay y Miami, entre otras organizaciones, pero considera que uno de los aspectos que más valora en los Mets es la manera en que han trabajado para mantener su identidad como jugador.
“Ellos han tratado de que yo sea yo, de ser más tranquilo, de tratar de que las cosas fluyan y no dejar que las emociones me engañen”, explicó.
Para Morel, esa confianza ha sido fundamental. En lugar de intentar cambiar completamente su estilo, los coaches han buscado que mantenga lo que ha desarrollado durante años, pero bajo control y con mayor confianza en sus capacidades.
“No tratan de cambiarme la mecánica ni de llevarme por otro camino. Simplemente han tratado de que todo lo que yo he venido haciendo desde hace años esté bajo control, sin tratar de querer hacer más”, dijo.
El dominicano entiende que mantenerse durante cinco años en las Grandes Ligas requiere mucho más que talento. Para él, la salud, la disciplina y la capacidad de disfrutar el juego son pilares fundamentales de una carrera prolongada.
“En primer lugar, pedirle a Dios salud, tener disciplina y disfrutar de este deporte. Mientras tú más lo disfrutas, más lo aprovechas”, sostuvo.
Morel también habló de lo que ha encontrado dentro de una organización como los Mets, una franquicia de gran mercado y grandes contratos, pero que igualmente cuenta con jóvenes jugadores que buscan abrirse paso y demostrar su potencial.
Mencionó como ejemplo a Junior Caminero, a quien identifica como parte de una nueva generación de jóvenes que están creciendo y mostrando pasión y respeto por el juego con su antiguo equipo de los Rays de Tampa.
“Hay muchos muchachos jóvenes con hambre de seguir hacia adelante. Hay muchachos como Junior Caminero, que todavía están creciendo en este deporte y han demostrado mucha pasión y respeto hacia el juego”, señaló.
En cuanto a sus objetivos personales para la temporada, Morel reconoce que el año ha representado un reto, pero mantiene claro el camino que quiere seguir.
Su prioridad es alcanzar mayor consistencia ofensiva, conocer mejor las zonas en las que puede hacer daño y desarrollar mayor paciencia frente al pitcheo.
“Seguimos con la misma meta: tratar de ser consistente en home plate, ir aprendiendo cuál es mi zona para hacer daño y tratar de ser más paciente”, explicó.
Pero más allá de Nueva York y de sus compromisos con los Mets, Morel mantiene presente a las Aguilas Cibaeñas, con la que tiene un vínculo especial y donde también existe una historia de éxitos que quiere continuar.
Al preguntársele si los seguidores santiagueros pueden esperar nuevamente a Christopher Morel vistiendo la camiseta amarilla, su respuesta fue contundente.
“Desde el principio ya eso está hablado. Ya le he dicho que estaremos dando lo mejor de nosotros y tratando de buscar la 23”, afirmó.
Así, mientras busca consolidarse con los Mets y continuar creciendo en las Grandes Ligas, Morel mantiene dos objetivos paralelos: aprovechar la oportunidad que tiene en Nueva York y seguir aportando a la historia deportiva de Santiago.
Su mensaje refleja la filosofía que ha adoptado durante su carrera: confianza en sí mismo, disciplina, paciencia y, sobre todo, disfrutar el juego sin permitir que las emociones alteren su rumbo.








