Ok mi gente, comenzamos felicitando a Carlos Beltrán y Andruw Jones por haber sido elegidos para ingresar al Salón de la Fama de Cooperstown.
Me siento realmente feliz por ambos porque con mi voto pude contribuir a que estos dos grandes peloteros y representantes del béisbol caribeño hayan alcanzado el pináculo en el béisbol de Grandes Ligas, la gloria eterna.
¡Felicidades!
Ahora sí, vamos con el tema central y no es otro que la batalla en la Ciudad de Nueva York entre los Yankees y los Mets por ver quién hacía más bulla y las mejores contrataciones durante la pausa invernal. El invierno pasado los Mets ganaron el pulso cuando contrataron a Juan Soto, y viendo cómo han sucedido las cosas y los casos, pues hay que reconocer que por segundo año seguido le quitaron los titulares a los Bombarderos de El Bronx.
El equipo de Queens había sorprendido luego de dejar ir a figuras muy queridas y la base pesada de su ofensiva como el inicialista Pete Alonso, que todavía considero un sacrilegio que haya sucedido, el jardinero Brandon Nimo, el infielder Jeff McNeil y el estelar relevista boricua Edwin Día. En su momento pareció que el equipo se desinflaba, lo que tenía muy molesto a los fanáticos del equipo.
Pero el gerente general David Stearns tenía -y sigue teniendo- otra visión del equipo que quería armar alrededor del dominicano y estrella Juan Soto y el campocorto puertorriqueño Francisco Lindor.
La primera contratación de Stearns fue el infielder dominicano Jorge Polanco, quien firmó un contrato de dos años y $40 millones en diciembre de 2025. El equipo espera que Polanco aporte su poder y versatilidad en el cuadro, principalmente en primera base, tras una buena temporada 2025 con Seattle. En pocas palabras, será el sustituto de Alonso en la inicial. Luego trajo al veterano campocorto y segunda base Marcus Siemen, de quien espera versatilidad y alcance para ocupar la posición 4 en el cuadro. Siemen ya tiene 36 años y su poder ha decaído en las últimas temporadas, pero se espera que conforme una sólida pareja con Lindor. Y también al relevista Devin Williams, de paupérrima actuación con los Yankees, para reforzar el relevo, pero que ahora será el cerrador titular tras la marcha de Díaz a los Dodgers de Los Ángeles.

Hasta ahí las cosas parecían flojas en Citi Field. Pero Stearns pisó el acelerador y se reservó lo mejor para la parte final de enero de este 2026.
En una puja con otros equipos, convenció al estelar infielder Bo Bichette y lo firmó con un contrato de tres años y 126 millones de dólares para que sea el antesalista titular. Luego, un día después hizo un cambio con los White Sox de Chicago por el jardinero Luis Robert Jr. a cambio del intermedista venezolano Luisangel Acuña y el lanzador derecho Truman Pauley. Y dio el golpe sobre la mesa al adquirir al estelar lanzador derecho all-star Freddy Peralta y al pitcher derecho Tobias Myers desde los Brewers de Milwaukee, a cambio de los prometedores Brando Sproat y Jett Williams, dándole más profundidad a una rotación que ya era profunda y talentosa de por sí, pero mermada por las lesiones la temporada pasada y que provocó, en gran parte, la estrepitosa caída del equipo y su no calificación a los Playoffs.
Al parecer la paciencia fue la estrategia de Stearns, quien no quería comprometer al equipo a dar contratos a largo plazo, lo que finalmente provocó la salida de Alonso.
Ahora los Mets presentan una rotación de abridores que cuenta con Peralta, el novato Nolan Mclean, Kodai Senga, Sean Manea, Clay Holmes, David Peterson, Tylor Megill, Griffin Canning, además las jóvenes promesas Jonah Song y Christian Scott.; una solidez ofensiva con Soto, Lindor, Polanco y Bichette como pilares, y una defensiva élite en el cuadro interior.
En el papel, lucen duros, compactos, listos para rebotar de la decepción del año pasado, y hacerles competencia directa a los Phillies de Filadelfia y los Braves de Atlanta.
Y de los Yankees, pues, hay poco que decir. Se quedaron cortos.
Le ofrecieron arbitraje al jardinero Trey Grishan -de buen accionar en 2025-, y este aceptó, por lo que se queda un año más custodiando el jardín izquierdo. Evitaron el arbitraje y firmaron por un año al segunda base titular Jazz Chisholm Jr. -que logró el 30-30- y el campocorto Anthony Volpe, jugadores que aportaron 50 jonrones entre los dos -Chisholm 31 y Volpe 19-. También retuvieron con contrato de un año al abridor Luis Gil y a varios relevistas: David Bednar, Jake Bird, Fernando Cruz, Camilo Doval; de igual manera al infielder y jardinero José Caballero.
También refuerzan la rotación de abridores con el zurdo Ryan Weathers, adquirido desde los Marlins de Florida por varios jugadores.
Pero la firma más importante fue la que todo el mundo esperaba, la del estelar jardinero e inicialista Cody Bellinger, quien regresa al Yankee Stadium por 5 temporadas y 162.5 millones de dólares, muy corto en sus pretensiones de un contrato de 7 años y 300 millones que buscaba.
Con esto los Yankees, de momento, cumplen con la expectativas que se plantearon, pero que dejan en muchos fanáticos el sabor amargo el hecho de que el gerente general Brian Cashman no haya pujado por adquirir a un lanzador como Peralta o que haya hecho poco esfuerzo por firmar al estelar agente libre Framber Valdez, y así dar ese golpe que si dio David Stearns, gerente de sus rivales de patio.









