MIAMI.─ El dominicano Eury Pérez volvió a demostrar su enorme proyección en las Grandes Ligas al liderar la victoria 5-3 de los Miami Marlins sobre los Milwaukee Brewers, en una salida que marcó un punto de inflexión tanto para él como para su equipo.
En un duelo entre jóvenes lanzadores de poder, Pérez se impuso con una apertura de calidad, trabajando seis sólidas entradas en las que permitió apenas tres imparables y una carrera sucia, con un control destacado y siete ponches.
Dominio desde la lomita y ajuste clave tras salidas complicadas
El derecho dominicano llegaba al encuentro con ciertas dudas tras un tramo irregular, pero respondió con una actuación madura y dominante. Basó su estrategia principalmente en su recta de cuatro costuras, la cual utilizó en más de dos tercios de sus lanzamientos, generando la mayoría de sus ponches con este pitcheo.
Desde el primer inning mostró control absoluto del ritmo del juego, limitando el contacto sólido y manteniendo a los bateadores rivales fuera de balance. Su única complicación llegó en la sexta entrada, cuando permitió su única carrera tras una combinación de boleto, error defensivo y jugada productiva del rival.
Ofensiva temprana marca el camino para Miami
El respaldo ofensivo llegó desde el inicio. Los Marlins castigaron al abridor rival con un rally de tres carreras en la primera entrada, aprovechando errores defensivos y un lanzamiento descontrolado que abrió el marcador.
Posteriormente, el equipo amplió la ventaja en la sexta entrada gracias a un sencillo productor de dos carreras del venezolano Javier Sanoja, que terminó siendo decisivo para asegurar el triunfo.
Victoria que corta la mala racha y devuelve confianza
Más allá del resultado, el triunfo tuvo un valor estratégico importante: Miami puso fin a una racha de cuatro derrotas consecutivas y evitó ser barrido en la serie.
El bullpen cumplió en los innings finales, destacando el cierre sólido que aseguró el resultado tras un intento de reacción de Milwaukee en la octava entrada.
La actuación de Eury Pérez no solo representa una victoria, sino una declaración de carácter. En un momento donde el equipo necesitaba respuestas, el joven dominicano asumió el liderazgo desde la lomita y mostró por qué es una de las piezas más prometedoras de la organización.
Si logra mantener esta consistencia, los Marlins no solo tendrán un abridor confiable, sino un verdadero as en construcción.









