CITI FIELD, Queens, NY.- Los Mets de Nueva York han tenido una primera mitad de temporada de película, ganando juegos de todas las maneras posibles, con una defensa limpia y una ofensiva explosiva, la escuadra de Queens nunca está fuera de la pelea, en el centro de todo esto se encuentra el campocorto Francisco Lindor, quién gracias a su jugoso contrato de diez años y 341 millones de dólares está perfilado para ser una de las piezas claves en los años venideros para la organización.
El boricua considera que el factor principal en este resurgir de los Mets es la salud, ya que han podido mantener a la mayoría de sus jugadores principales en el terreno de juego, dándole una estabilidad al cuadro y manteniendo la alineación consistente, pero sobre todo han logrado hacer los ajustes necesarios para poder jugar el juego pequeño.
“El equipo está jugando muy bien. Los muchachos estan en salud gracias a Dios, igual que yo y nada, estamos teniendo resultados, esperamos seguir jugando la pelota bien y haciendo las cositas pequeñas y encargándonos de las cosas que en realidad importan”, dijo.
Aunque han podido tener buen desempeño en ausencia de piezas claves para el equipo como lo son los lanzadores abridores Jacob deGrom, Max Scherzer y el receptor James McCann, Lindor admite que el liderazgo de los veteranos es algo que extraño en los camerinos, pero que al final del día tienen que seguir adelante sin depender de jugadores específicos ya que estos forman parte del equipo mas no son el equipo.
“Todos nos hacen falta de verdad que sí. Ellos son tremendos jugadores, son líderes del clubhouse. Gracias a Dios el equipo se ha mantenido, los lanzadores que tenemos han hecho el trabajo y los extrañamos un monton, pero al final del día, ellos no hacen un equipo, ellos son parte del equipo y hay que hacer el trabajo, hay que jugar fuerte dia a dia enfocarnos en detalles y dar el todo por el todo pase lo que pase”, expresó.
Los Yankees de Nueva York poseen el mejor récord de La Liga Americana, mientras que los Mets poseen el mejor récord de la Liga Nacional, lo que mantiene a La Gran Manzana con espíritu de celebración, la alegría de la ciudad es tan visible que es imposible para los jugadores no darse cuenta del gran impacto que están teniendo.
“Ambos equipos están jugando bien, es bueno para Nueva York, es bueno para los fanáticos de verdad que si. Hay buena vibra ahora mismo en la ciudad, eso se siente sumamente bien”, comentó.
Actualmente todo parece ser color de rosa, la realidad de jugar en la Capital del Mundo, puede llegar a ser muy distinta a lo que están experimentando actualmente.
Lindor quien quien disfrutó de una gran popularidad temprano en su carrera cuando perteneció a los entonces Indios de Cleveland, le tocó ver el lado no tan agradable de jugar en Nueva York, luego de que los fanáticos sintieran que su desempeño en su primera temporada con el equipo, no fue lo esperado, pero sabe que al final del día no hay nada como jugar bajo los reflectores de la ciudad que nunca duerme.
“Aquí lo que sucede es que la mecha es un poquito más corta que en las demás ciudades. Pero es un tremendo lugar para jugar. Los fanáticos están buscando algo para ellos poder animarte, para ellos poder darte el apoyo, cuando tu no le das nada pues te lo dejan saber también , los fanáticos de aquí son bien apasionados, ellos quieren apoyarte pero si tu no le das nada para que te apoyen, pues al final del día ellos tienen la razón”, confesó.
El nativo de Caguas, Puerto Rico admite haber estado expuesto a la cultura dominicana, gracias al haber estado conviviendo con jugadore dominicanos a lo largo de su carrera y aunque he tratado de mantenerse leal a sus raíces boricuas, le ha sido imposible no implementar una que otra expresión dominicana en su día a día. Y aunque visitó la República en su niñez, se volvió a enamorar de ella cuando estuvo de vuelta por motivos de la celebración del casamiento de su ex-compañero el toletero Edwin Encarnacion quien es nativo de La Romana.








