YANKEE STADIUM, Bronx, NY.- Hace poco más de dos años, los Azulejos enviaron a Teoscar Hernández a Triple-A. A los 26 años, se veía como otro jardinero demasiado talentoso para seguir adelante, pero no lo suficientemente consistente como para dar el siguiente paso.
Hoy, Hernández es un All-Star, con un premio Silver Slugger en su bolsillo y gran pelotero desde la gran temporada 2020.
Ha sido un cambio sorprendente para el joven toletero, que pasó de ser un talento tentador a uno de los bateadores más temidos en una de las alineaciones más peligrosas del béisbol.
Mirando hacia atrás en ese punto de inflexión en su carrera, Hernández tiene una apreciación de lo que el tiempo fuera de las grandes ligas le permitió hacer.
“Lo vi como otra oportunidad para mejorar”, dijo Hernández. “Sé que es difícil hacer ajustes cuando no estás teniendo una buena temporada, cuando estás pasando por un mal momento en las Grandes Ligas.
Recientemente tenía par de semanas que no jugaba por molestias, sin embargo mientras se recuperaba nos dijo, trató de hacer las cosas diferentes y trató de reorganizar su mente, su cuerpo y la forma en que estaba pasando por el proceso de las grandes ligas”.
Hernández, siempre ha mostrando una versión más consistente de los destellos con los que siempre había provocado a los fanáticos. También ha llevado ese derecho a la temporada 2022, durante la cual fue ha sido un bate importante en la alineación de Toronto.
“Estaba tratando de encontrar algo donde no tuviera que moverme mucho”, explicó Hernández. “Mis manos y mi cuerpo, traté de simplificar todo lo que estaba haciendo en mi movimiento y cuando me preparaba para batear. El año pasado vi a Bo Bichette, y ese fue uno de los mayores cambios que hice. Su enfoque de dos strikes: lo convertí en mi postura. De esa manera, siento que mi cuerpo no se mueve. Siento que puedo prepararme más fácilmente y estar listo para golpear la pelota”, dijo.
Todo lo que Hernández necesitaba era ese pequeño ajuste. Incluso mientras luchaba, había un mensaje común que escucharías de aquellos dentro de la organización de los Blue Jays. Con el swing y los dones físicos de Hernández, debería ser una estrella… simplemente no estaba sucediendo.








