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CITI FIELD, QUEENS, NY.─ Martín Pérez no pudo vestir el uniforme de Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol 2026, pero vivió cada lanzamiento, cada victoria y cada emoción como si hubiese estado sobre el terreno de juego.
Por eso, cuando la selección venezolana conquistó por primera vez el campeonato mundial al derrotar 3-2 a Estados Unidos en la final disputada en Miami, el veterano zurdo sintió que el triunfo trascendía las fronteras de su país.
“Este trofeo no solamente es de Venezuela. Este campeonato es de todos los latinos”, expresó Pérez al referirse a la histórica conquista que convirtió a Venezuela en el nuevo monarca del béisbol mundial.
El experimentado lanzador, quien suma 15 temporadas en las Grandes Ligas y actualmente pertenece a los Bravos de Atlanta, reveló que tenía el firme deseo de integrar la selección venezolana en el torneo.
Sin embargo, una lesión crónica sufrida la temporada anterior y las restricciones del seguro de las Grandes Ligas impidieron su participación.
“Yo no tuve la oportunidad de participar en este Clásico por la lesión que tuve el año pasado. El equipo no tuvo problemas, pero el seguro de MLB no quiso arriesgarse y son reglas que uno tiene que seguir”, explicó.
A pesar de la frustración de no poder estar en el roster, Pérez siguió de cerca la actuación de sus compatriotas y disfrutó cada paso de una selección que finalmente alcanzó la gloria después de años de intentos.
“Lo viví como si estuviera ahí. Fue una bendición bastante grande que Dios nos dio. Los muchachos hicieron tremendo trabajo y de verdad los felicito a todos”, afirmó.
La histórica victoria venezolana se selló gracias a un dramático doble de Eugenio Suárez que impulsó la carrera decisiva en la parte final del encuentro, permitiendo que Venezuela derrotara al poderoso conjunto estadounidense, considerado por muchos como un verdadero “equipo de ensueño”.
Para Pérez, la conquista tuvo un significado especial no solo en el plano deportivo, sino también en el social.
“Fue una alegría inmensa para muchos niños, no solamente en Venezuela, sino en todos los países latinos. Ver cómo nos apoyaron Dominicana, Puerto Rico, México y otros países fue algo muy bonito”, señaló.
El zurdo considera que la obtención del campeonato llegó en un momento importante para el pueblo venezolano.
“Venezuela ha pasado por momentos difíciles y todavía seguimos enfrentando desafíos. Por eso este triunfo le dio una alegría enorme a nuestra gente y a nuestra comunidad”, comentó.
Pérez no es ajeno a la camiseta nacional. Formó parte de las selecciones venezolanas que participaron en los Clásicos Mundiales de 2017 y 2023, siendo considerado durante años una pieza importante dentro del cuerpo de lanzadores gracias a su experiencia en las Grandes Ligas.
Aunque sus números en el torneo no reflejaron toda su capacidad, siempre respondió al llamado de su país y se mantuvo disponible para representar los colores venezolanos en la máxima competencia internacional del béisbol.
Ahora, mientras continúa su carrera con Atlanta, el veterano serpentinero no descarta volver a vestir el uniforme nacional en el futuro.
“Si Dios me da vida y salud y tengo la oportunidad de representar a mi país otra vez dentro de tres años, claro que me gustaría hacerlo”, expresó.
Una carrera de perseverancia y adaptación
Más allá de la celebración del título venezolano, Pérez también reflexionó sobre una trayectoria que lo ha llevado a completar 15 temporadas en las Grandes Ligas, defendiendo los uniformes de siete organizaciones diferentes.
El zurdo considera que la longevidad en el béisbol de élite es producto de la disciplina, la humildad y la capacidad de adaptación.
“Para durar tanto tiempo en Grandes Ligas no es solamente por el nombre. Hay algo que estás haciendo para que las organizaciones sigan creyendo en ti”, manifestó.
Pérez destacó que con el paso de los años ha tenido que reinventarse para mantenerse competitivo en un deporte que evoluciona constantemente.
“Ya tú vas adquiriendo edad y el talento va mermando, pero tienes que adaptarte. Han habido muchas cosas en el béisbol de hoy que no existían cuando yo llegué y uno tiene que hacer ajustes”, explicó.
Agradecido con Dios, su familia, compañeros y fanáticos, Pérez asegura sentirse orgulloso del legado que ha construido dentro y fuera del terreno.
“Más allá de jugar y competir, me siento agradecido por haber podido servir de ejemplo y mentor para los jóvenes. Si el béisbol terminara hoy para mí, estaría satisfecho con la carrera que Dios me permitió tener, aunque siento que todavía puedo aportar mucho más”.
Mientras continúa escribiendo capítulos en una destacada trayectoria en las Mayores, Martín Pérez celebra desde la distancia una de las mayores alegrías del béisbol venezolano y latinoamericano: un campeonato que, según sus propias palabras, pertenece a toda una región unida por la pasión del juego.








