Lleganos al meridiano de la temporada regular de Grandes Ligas, y esta primera mitad nos ha dejado varios capítulos interesantes donde los Yankees y los Mets han jugado un papel preponderante.
Los Mets iniciaron la temporada con todos los reflectores puestos en el equipo por la presencia en el roster del dominicano Juan Soto, flamante adquisición en la pausa invernal a cambio del contrato más lucrativo de la historia, valorado en $765 millones de dolares por 15 años.
El equipo de Queens, a pesar de tener dudas en su cuerpo de lanzadores abridores, partían como favoritos para arrasar en la División Este de la Liga Americana, pero nada que ver. Comenzó bien y luego dio un bajón en mayo que le dejó luchando de tú a tú con los Filis de Filadefia. Al llegar al Juego de Estrellas, los Mets se acercaron a la punta de la división con apenas medio juego detrás de su rival.
En este tramo, Soto tuvo sombras y luces. Los dos primeros meses de acción fueron duros para el pelotero dominicano. En el primer mes de campaña, Soto bateó para .241 con OPS de .752, tres jonrones y 12 carrerae empujadas en 31 encuentros. A eso le siguió un mes de mayo en que disputó 26 juegos, conectó seis vuelacercas e impulsó 15 carreras, pero bateó para promedio de .219 con OPS de .792. Pero en junio vino la explosión ofensiva, -en los primeros 21 partidos disputados en ese mes, puso promedio de 324 con OPS de 1.188, 8 bambinazos y 16 carreras remolcadas- y en los últimos 30 juegos, el jardinero de los Mets ha quemado la liga con con 11 vuelacercas, 23 empujadas y 22 bases por bolas recibidas y un promedio de bateo de .297.
Pero a pesar de ese despertar ofensivo, Soto no fue seleccionado al Juego de Estrellas, como si fueron elegidos sus compañeros Petr Alonso, Francisco Lindor y Edwin Díaz.
Por su parte, los Yankees han sido más inconsistentes aún que los Mets. El equipo de El Bronx cierra el primer tramo en baja. Perdiendo dos juegos seguidos, 5 en los últimos 10, y en segunda posición en la División Este de la Liga Americana. Y para colmo, su principal abridor en la campaña, el zurdo Max Fried, fue bajado del Juego de Estrellas por una ampolla que posiblemente lo margine por varias salidas.
Lo más destacable, como siempre, es la soberbia actuación de su capitán y arma ofensiva Aaron Judge, quien se encamina a otra temporada de 50 o más jonrones y a otro premio de Jugador Más Valioso. Hasta la pausa del Juego de Estrellas, en el cual es titular del equipo de la Liga Americana, el gigante bateador lidera la liga en bateo con promedio de .355, es segundo en jonrones con 35 y segundo en empujadas con 81. Solo el receptor de los Marineros de Seattle Carl Raleigh (.259-38 HR-82 empujadas), se interpone en su camino para el MVP.
Fuera de Nueva York, otros acontecimientos destacados ha sido el feo divorcio entre el dominicano Rafael Devers y los Medias Rojas de Boston. Devers fue enviado a mucho antes de la fecha límite a los Gigantes de San Francisco, terminando así un idilio laboral que parecía inquebrantable.
También destaca, otra vez, Shohei Ohtani. El jugador nipón está demostrando que la temporada pasada no fue un epejismo, y en esta primera mitad ha conseguido promedio de bateo de .275 con 32 jonrones (líder) y 60 producidas, y su equipo, los Dodgers de Los Ángeles, a pesar de terminar en mala racha, son líderes en el Oeste del Viejo Circuito.
No se puede quedar fuera el jardinero central de los Cachorros de Chicago, Pete Crow-Armstrong, quien se ha erigido como un peligroso jonronero, bateando 25 hasta el momento.
Entre los dominicanos, Junior Caminero se ha convertido en la cara de los Rays de Tampa Bay, con 23 vuelacercas y 60 empujadas en su primera campaña completa y como titular. Mientras que Jeremy Peña, de los Astros de Houston, en cuarto en promedionde bateo (.322). Por su parte, Ely De La Cruz, Rojos de Cincinnati, es tercero en hits (105) -empatdo con Manny Machado- y líder en bases robadas (29) en la Nacional.
En cuanto a los equipos, En la Liga Americana no hay sorpresas, salvo Toronto (55-40), que encabeza el Este por encima de los Yankees (53-43). Por lo demás, Detroit (59-38) es líder en la Central y Houston (56-40) en el Oeste, y esas eran los pronósticos. Mientras que en la Liga Nacional, los Filis (55-41), como dije, están liderando con medio juego sobre los Mets; los Cachorros (57-39) en la Central, un juego por encima del favorito Milwaukee (56-40); y los Dodgers (57-39), sin sorpresa, mandan en el Oeste.
Ahora a esperar que comience la segunda mitad de temporada, donde se separan los niños de los hombres, y la consistencia será clave para las aspiraciones de playoffs y premios individuales.









