Cuando en marzo se repartieron las etiquetas de “favoritos” para la temporada 2026 de las Grandes Ligas, casi nadie escribió los nombres de Will Venable, Kevin Cash o Chad Tracy en la lista de aspirantes a levantar el trofeo de Manager del Año. Y sin embargo, a falta de poco más de un mes para que termine la fase regular, son justamente ellos —junto al veterano Walt Weiss en la Liga Nacional— quienes dominan la conversación.
El premio, creado en 1983 y que sigue siendo el más subjetivo de cuantos entrega la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA), vuelve a demostrar este año que su mejor combustible no son los presupuestos ni las nóminas estelares, sino la distancia entre lo que se esperaba de un equipo y lo que realmente entregó.
El caso más comentado es el de Will Venable, de los Medias Blancas de Chicago. Hace apenas dos años esta franquicia tocó fondo con 121 derrotas, la peor marca de la era moderna. Hoy, en su segunda temporada al frente, Venable tiene a Chicago peleando por un puesto directo a la postemporada e incluso por un “bye” en la Serie de Comodines, algo impensable para una organización que llevaba casi dos décadas sin saborear octubre. Ese contraste —de la vergüenza histórica a la contienda real— es exactamente el tipo de relato que la BBWAA suele premiar, y explica por qué durante buena parte del verano fue el nombre más repetido entre los apostadores y analistas.
Pero la carrera en la Liga Americana no es un monólogo. Kevin Cash, con los Rays de Tampa Bay, vuelve a hacer lo de siempre: sacarle rendimiento máximo a una nómina modesta y sostener, con la mejor marca de las Grandes Ligas durante buena parte de la campaña, el argumento de que ningún dirigente exprime tan bien recursos limitados.
Cash ya tiene un premio en su vitrina (2020) y una reputación que lo convierte en candidato perenne, aunque la voluntad de “premiar lo nuevo” a veces juega en su contra frente a votantes que buscan una historia fresca.
Y entonces apareció Boston. Los Medias Rojas despidieron a Alex Cora tras un arranque de 10-17 y le entregaron el timón a Chad Tracy, hasta entonces mánager en Triple-A. El resultado ha sido una de las remontadas más llamativas del calendario reciente: una racha de 27-3 que incluyó nueve series ganadas consecutivas y que sacó al equipo de diez juegos bajo .500 para colocarlo firmemente por encima de las expectativas. Ese tipo de giro radical, además con un timonel debutante en las Mayores, es el argumento más persuasivo que existe para estos premios, y ya hay reportes de que Tracy superó a Venable como favorito en algunas casas de apuestas.
En la Liga Nacional, el guion se repite con otros protagonistas. Walt Weiss, en su primer año con los Bravos de Atlanta, ha llevado a un equipo golpeado por lesiones a pelear por el segundo mejor récord del circuito, apoyado en un bullpen sólido. Y no puede olvidarse a Don Mattingly, quien tomó las riendas de Filadelfia a fines de abril y desde entonces ha sostenido el mejor récord de ambas ligas en ese lapso, un dato que lo instala como uno de los favoritos silenciosos de la temporada.
De hecho, hasta el momento de este artículo, los Filis están a 5 juegos de los Bravos por el liderato de la División Este del viejo circuito y a 2 de los Cachorros de Chicago del primer comodín restando unos 36 juegos de temporada regular a cada equipo, por lo que todavía tienen chance para destronat a Atlanta.
Lo que conecta a todos estos nombres es revelador: ninguno dirige al equipo con la nómina más alta ni al que
llegó como favorito de casas de apuestas en marzo. El Manager del Año, más que ningún otro galardón de las Grandes Ligas, sigue siendo el premio a la administración de la incertidumbre: al que convierte un vestuario dudoso en un grupo competitivo, o una crisis de abril en una candidatura de octubre.
Aunque falta algo más de un mes de béisbol y el orden de favoritos seguramente cambiará más de una vez, la lección de este 2026 ya está escrita: en el dugout, como en pocos lugares del deporte, lo inesperado sigue siendo la mejor credencial. Y si tengo que dar una predicción la hago a favor de Chad Tracy y Don Mattingly para ganar el premio en ambas ligas.









