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CITI FIELD, QUEENS, NY.─ A sus 35 años y en plena temporada número 15 en las Grandes Ligas, Martín Pérez demuestra que la experiencia, la humildad y la perseverancia siguen siendo herramientas tan valiosas como una recta bien localizada.
El lanzador venezolano, quien atraviesa un brillante inicio de campaña con los Bravos de Atlanta, dejó una de las declaraciones más contundentes de su carrera al afirmar que ya no juega para alimentar egos personales, sino para ayudar a su equipo a ganar.
“Ya uno va madurando y llega un momento donde tú no tienes ego. Yo eso lo tengo muy claro y se lo he dejado claro a mis compañeros y a la organización. Aquí no hay ego. Yo simplemente llegué a esta organización para sumar”, expresó Pérez durante una entrevista realizada en Nueva York.
Las palabras del zurdo reflejan el momento de madurez que vive un lanzador que ha recorrido prácticamente todos los escenarios posibles en las mayores.
Después de superar lesiones, firmar un contrato de ligas menores y comenzar la temporada fuera de los reflectores, hoy vuelve a ser protagonista en una rotación de Grandes Ligas.
Pérez está teniendo una campaña sobresaliente con Atlanta. En 2026 registra marca de 5 victorias y 3 derrotas, con una excelente efectividad de 2.90 en 62 entradas lanzadas y 51 ponches.
Su rendimiento ha sido una de las agradables sorpresas para una organización que apostó por él cuando muchos dudaban de su capacidad para regresar al máximo nivel.
El venezolano acumula una extensa trayectoria en las Grandes Ligas. En 15 temporadas ha vestido el uniforme de siete organizaciones y presenta récord vitalicio de 96 victorias y 96 derrotas, con efectividad de 4.36, 1,693.2 entradas trabajadas y 1,204 ponches.
Lejos de mostrar frustración por haber comenzado el año en Triple A, Pérez aseguró que siempre estuvo convencido de que volvería a las mayores.
“El año pasado vine de una lesión bastante complicada en el codo. Después tuve un desgarre en la parte de atrás del hombro y terminé en la lista de lesionados. Por eso la única opción que tuve fue firmar un contrato de ligas menores. Pero yo sabía que estaba sano y que en cualquier equipo que me diera la oportunidad iba a demostrar que podía lanzar”, explicó.
La apuesta de Atlanta resultó ser acertada.
El plan inicial de los Bravos consistía en que Pérez iniciara su preparación en las menores mientras demostraba que estaba completamente recuperado.
Sin embargo, su desempeño durante los entrenamientos primaverales aceleró el proceso.
“El trabajo que hice en Spring Training fue importante. Estuve apenas tres días en Triple A y me llamaron. Vine a Grandes Ligas y desde entonces me han dado la oportunidad de hacer mi trabajo”, comentó.
Más allá de los números, Pérez destaca el ambiente que encontró dentro de la organización de Atlanta. El veterano considera que la confianza que le han brindado la gerencia, el cuerpo técnico y sus compañeros ha sido fundamental para su exitoso regreso.
“Me siento bastante agradecido con la organización de los Bravos de Atlanta por el trato y por la aceptación. Tanto la gerencia como mis compañeros y el mánager se han portado de una manera especial conmigo. Eso también uno se lo gana por la forma en que se comporta y por la personalidad que tiene”, señaló.
Durante la conversación, Pérez también habló sobre la flexibilidad con la que ha asumido los diferentes roles que le han asignado. Aunque su pasión siempre ha sido abrir partidos, aseguró que está dispuesto a contribuir donde el equipo más lo necesite.
“Me dieron la oportunidad de trabajar desde el bullpen y lo único que hice fue salir a competir. Ahora me han devuelto a la rotación y eso es algo que me apasiona. Cuando tengo la pelota en la mano salgo a competir y a dejarlo todo en el terreno”, afirmó.
Para el venezolano, el objetivo sigue siendo el mismo que cuando debutó en las Grandes Ligas: ayudar a su equipo a ganar juegos.
“Lo más importante es que el equipo pueda anotar las carreras necesarias para ganar. Yo simplemente trato de hacer mi trabajo cada vez que me toca lanzar”, agregó.
Mientras los Bravos continúan en la lucha por los primeros lugares, Martín Pérez sigue escribiendo uno de los capítulos más inspiradores de la temporada.
Después de las lesiones, las dudas y el camino de regreso a través de las ligas menores, el zurdo venezolano ha demostrado que todavía tiene mucho que aportar en el mejor béisbol del mundo.
Y si algo ha quedado claro en esta decimoquinta temporada, es que la madurez y la determinación de Martín Pérez siguen siendo tan efectivas como cualquiera de sus lanzamientos.








