CITI FIELD, Queens, NY.- Llano es el camino hacia el éxito, aunque la carrera puede ser extensa, son muchas las tribulaciones por las cuales tiene que pasar los jóvenes atletas para poder conseguir el triunfo. En la vida como en el béisbol todo se trata de un sacrificio y estar dispuesto a enfocarse en la meta final.
Para el dominicano Miguel Sánchez no fue fácil alcanzar su sueño de jugar béisbol profesional a nivel de Grandes Ligas, ya que la combinación de la frustración ante la posibilidad de un sueño perdido y la necesidad lo llevaron a alejarse del deporte que tanto ama.
“Como había siempre bajos recursos en mi casa con mi madre, para la comida y eso, siempre me gustaba tener mi dinero y me ponía a trabajar por ahí siempre”, dijo
Tanto la necesidad como el deseo de superación le llevaron a tomar un trabajo alejado del deporte, luego de no haber pactado contrato a los 16 o 17 años, edad en la cual una gran cantidad de jóvenes prospectos de la República Dominicana son firmados en el famoso sorteo “Julio 2”.
Pero gracias a los consejos de su madre y de su manager Ronny Brito, a quienes le agradece infinitamente por nunca desistir y empujarlo a que siguiera persiguiendo sus sueños de jugar béisbol profesional, busco una alternativa que le dio frutos, al engancharse a la Fuerzas Aéreas Dominicana, donde formó parte del equipo béisbol de este gremio y pudo llamar la atención de scouts que lo llevaron a encontrar la oportunidad para firmar un contrato profesional con los Cerveceros de Milwaukee.
“Yo era seguridad. Yo trabajaba en una discoteca y de ahí me enganche en la fuerza aérea a jugar y ahí fue donde tuve la oportunidad que conseguí el chance de que el equipo de Milwaukee me diera la oportunidad de jugar pelota profesional y ahí firme gracias a Dios”, expresó.
Hoy en día el lanzador se siente agradecido con el proceso por el cual tuvo que pasar para poder llegar hasta donde está, ya que la experiencia lo ha convertido mentalmente más fuerte algo que es de mucho valor en una temporada tan extensa y tediosa como lo es la de Las Grandes Ligas donde las alta y bajas están a la orden del día.
“Mentalmente uno tiene que saberlo manejar porque vienen días buenos y vienen días malos en eso días malos lo que hay es que mantenerse enfocado y no darle mucha mente porque, porque lo que puede pasar si le das mucha mente lo que puede pasar es que en la otra salida te vaya peor y entonces ahí es que viene la mentalidad de tu frustrarse y eso pero siempre dando lo positivo de uno”, confesó.
El proceso fue largo y difícil y aunque tomó varios desvíos en su mente siempre estuvo consciente de que rendirse no era una opción. Sus esperanzas siempre estuvieron puestas en la ayuda divina, que de la mano con su dedicación y arduo trabajo le llevaron a perseverar y llegar a la tierra prometida.
“Fue un proceso bien difícil para mí, en realidad, pero nunca me rendí, siempre me mantuve ahí dando el cien por ciento enfocado y trabajando duro para lograr mi sueño y gracias a Dios lo logre”, finalizó.








