YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ Lo que comenzó como el sueño de dos hombres comprometidos con cambiar vidas a través del deporte se ha convertido en una de las iniciativas comunitarias más exitosas del sur del Bronx.
El ex campeón mundial de boxeo Peter Quillin y el director ejecutivo Jay Bulger recibieron un emotivo reconocimiento de los Yankees de Nueva York durante la Semana HOPE (Helping Others Persevere and Excel), una de las tradiciones filantrópicas más importantes de la organización.
Como parte del homenaje, ambos fueron invitados a realizar los lanzamientos de honor antes del partido celebrado en el Yankee Stadium, contra los Rojos de Cincinnati, un reconocimiento a la extraordinaria labor que realizan desde la Bronx Legends Boxing Academy, ubicada a menos de dos millas del legendario estadio.
La academia se ha convertido en mucho más que un gimnasio de boxeo. A través de un programa completamente gratuito, ofrece entrenamiento deportivo, tutorías académicas, preparación para exámenes universitarios, mentorías, así como programas de bienestar que incluyen yoga, meditación y ejercicios de respiración.
La filosofía de la institución es clara: la disciplina que se aprende dentro del cuadrilátero debe reflejarse también en las aulas y en la vida diaria.
Durante la visita de los Yankees a las instalaciones, el dirigente Aaron Boone y el jugador panameño José Caballero compartieron con los jóvenes participantes, realizaron ejercicios físicos y conocieron de cerca el trabajo que allí se desarrolla.
«Es inspirador ver a estos jóvenes haciendo cosas positivas con sus vidas. Todo gira alrededor del boxeo, pero también ves estudiantes brillantes y futuros líderes», expresó Boone.
Por su parte, José Caballero destacó la importancia de contar con programas como éste.
«Cuando era niño me hubiera encantado tener una oportunidad como esta. Un lugar así te ayuda a mantenerte alejado de la calle, a crecer como persona y a entender la importancia de la educación», manifestó el infielder de los Yankees.
Como reconocimiento al impacto social de la academia, la organización de los Yankees entregó un cheque por 20 mil dólares para apoyar la continuidad de sus programas.
La visión de Peter Quillin
Para Quillin, quien conquistó el título mundial de peso mediano de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) entre 2012 y 2014, el homenaje representa mucho más que un reconocimiento deportivo.
«Los Yankees te inspiran a seguir luchando. Las oportunidades llegan y uno tiene que estar preparado para decir sí. Esto es una gran victoria para Bronx Legends, para el Bronx y para el boxeo», expresó.
El ex campeón explicó que uno de los objetivos principales del proyecto es cambiar la percepción equivocada que muchas personas tienen sobre los boxeadores.
«Queremos romper con ese estigma de que los boxeadores no estudian. Tenemos jóvenes con excelentes calificaciones académicas. Nunca debemos dejar de aprender porque cuando dejamos de hacerlo comenzamos a morir», afirmó.
Una carrera construida a base de sacrificio
Con un récord profesional de 34 victorias y apenas dos derrotas, incluyendo 23 triunfos por la vía del nocaut, Quillin construyó una de las carreras más exitosas de su generación.
Nacido en Chicago de padres cubanos, creció influenciado por la cultura deportiva de su familia. Durante una entrevista concedida en el Yankee Stadium, recordó cómo su padre se convirtió en una figura determinante en su desarrollo.
«Mi padre llegó a Estados Unidos en 1980. Siempre me decía que los cubanos llevaban el boxeo en la sangre. Crecí escuchando esas historias y desarrollando esa pasión por este deporte», comentó.
Quillin explicó que alcanzar el profesionalismo no fue una tarea sencilla.
«Fue muy difícil. Hay muchos obstáculos en el camino, pero una vez que logras convertirte en profesional y consigues esa primera victoria, tu vida cambia por completo», señaló.
El excampeón reconoce que el boxeo transformó la realidad económica de su familia y le permitió abrir puertas que antes parecían imposibles.
«Dios puso muchas oportunidades en mi vida. Cambié la historia de mi familia. Mi padre vino de Cuba sin recursos y hoy puedo decir que he logrado cosas que nunca imaginamos», expresó emocionado.
De campeón mundial a mentor
Actualmente, Quillin dedica gran parte de su tiempo a trabajar con los jóvenes del Bronx.
Cada día viaja desde Nueva Jersey hasta la academia para entrenar y orientar a niños y adolescentes que buscan una oportunidad para alejarse de los problemas sociales y construir un mejor futuro.
«Trabajo con estos muchachos porque creo que Dios me dio esta oportunidad para devolver algo de lo que he recibido. Muchos de ellos no tienen las oportunidades que yo tuve y quiero ayudarlos a encontrar su camino», dijo.
Como director deportivo de la Bronx Legends Boxing Academy, Quillin invita constantemente a las familias a aprovechar los recursos que ofrece la institución.
«La academia está ubicada en el 1761 de Walton Avenue, en el Bronx. Es un programa completamente gratuito. No se necesita dinero para participar. Queremos que todos los jóvenes tengan la oportunidad de entrenar, aprender y crecer», explicó.
Al concluir la entrevista, Quillin dejó un mensaje cargado de fe y agradecimiento.
«Le doy gracias a Dios todos los días. Él cambió mi vida y me bendijo con oportunidades extraordinarias. Por eso quiero seguir ayudando a otros a cumplir sus sueños».
La historia de Peter Quillin demuestra que los verdaderos campeones no solamente se miden por los títulos conquistados o los nocauts conseguidos sobre el ring, sino también por la capacidad de inspirar, educar y transformar la vida de las nuevas generaciones.
Hoy, desde el corazón del Bronx, su legado continúa creciendo mucho más allá de los guantes.








