NUEVA YORK.─ En un duelo cargado de tensión y dramatismo hasta el último out, los Pittsburgh Pirates lograron su primera victoria de la temporada al imponerse 4-3 sobre los New York Mets en entradas extras, evitando una barrida en la serie disputada en el Citi Field.
El encuentro se definió en la décima entrada, donde la ofensiva de Pittsburgh encontró el momento oportuno para inclinar la balanza a su favor en un juego que mantuvo en vilo a los aficionados de principio a fin.
O’Hearn lidera la ofensiva en el momento clave
El protagonista ofensivo fue Ryan O’Hearn, quien firmó una actuación destacada con tres imparables y dos carreras impulsadas. Su batazo en la décima entrada rompió el empate y le dio ventaja definitiva a los Pirates en un momento de máxima presión.
A su aporte se sumó Henry Davis, quien conectó un sencillo productor con dos outs en ese mismo episodio, ampliando la ventaja en un inning que resultó decisivo para el conjunto visitante.
Drama total en el cierre del partido
Los Mets no se rindieron y respondieron en la parte baja del décimo inning. Con corredores en base, el dominicano Juan Soto conectó un doble productor que acercó a su equipo en el marcador.
Sin embargo, la jugada clave del partido llegó cuando Francisco Lindor intentó empatar desde primera base tras ese batazo, siendo puesto out en el plato en una espectacular secuencia defensiva iniciada por Oneil Cruz desde los jardines.
Ese out terminó cambiando el destino del encuentro, frenando la remontada de los Mets y manteniendo la ventaja de Pittsburgh.
Pitcheo oportuno para sellar la victoria
En el relevo, Dennis Santana se llevó la victoria tras una sólida actuación, mientras que el mexicano José Urquidy aseguró el salvamento al cerrar el juego en su debut con el equipo.
El bullpen de Pittsburgh fue clave en los momentos finales, resistiendo la presión ofensiva de los Mets y asegurando un triunfo que representa un alivio tras un inicio complicado de campaña.
Un triunfo que cambia el ánimo del equipo
Luego de caer en los dos primeros juegos de la serie, los Pirates evitaron comenzar la temporada con marca de 0-3, algo que no ocurría desde 2015.
Más allá del resultado, la victoria representa un impulso anímico importante para un equipo que busca estabilidad en el arranque de la temporada 2026.









