LOS ÁNGELES.─ Los Gigantes de San Francisco necesitaban una victoria de peso fuera de casa y la consiguieron en uno de los escenarios más exigentes de la Liga Nacional. Con Rafael Devers encendido y Willy Adames produciendo en momentos decisivos, San Francisco venció 9-3 a los Dodgers de Los Ángeles en el primer juego de la serie en el Dodger Stadium.
Devers marcó el tono temprano con un cuadrangular solitario en el segundo episodio, su tercer jonrón en los últimos cinco juegos, confirmando que su bate comienza a recuperar el impacto esperado dentro de la alineación de los Gigantes. El dominicano terminó con dos imparables, dos carreras impulsadas y tres anotadas, además de negociar un boleto con las bases llenas que rompió el empate en el séptimo inning.
El otro gran protagonista fue Adames, quien remolcó tres carreras y volvió a responder en turnos de presión. En el séptimo episodio, el campocorto dominicano conectó un batazo productor durante el rally que cambió el partido, y más adelante agregó otro sencillo remolcador para ampliar la diferencia en el noveno.
El encuentro estuvo igualado 3-3 hasta la séptima entrada, cuando el bullpen de Los Ángeles perdió el control. Alex Vesia permitió tres carreras en ese episodio y los Gigantes aprovecharon boletos, contacto oportuno y mejor ejecución para tomar una ventaja que ya no soltaron. En el noveno, San Francisco agregó tres vueltas más, incluyendo producción de Adames y un boleto con bases llenas de Matt Chapman.
La ofensiva de San Francisco terminó con una actuación colectiva sólida. Además de Devers y Adames, Heliot Ramos, Luis Arráez y Casey Schmitt también conectaron dos imparables cada uno, mientras el equipo acumuló 12 hits y seis boletos. Fue el tipo de noche que los Gigantes necesitaban para recuperar confianza, especialmente después de atravesar una larga mala racha como visitantes.
El triunfo también tuvo valor por el contexto. San Francisco rompió una cadena de siete derrotas consecutivas fuera de casa y consiguió victorias seguidas por primera vez desde el 25 y 26 de abril. Además, fue su tercera victoria en cuatro enfrentamientos ante los Dodgers esta temporada, una señal importante dentro de una rivalidad divisional siempre cargada de tensión.
Para los Dodgers, la noche dejó varias lecturas negativas. Mookie Betts regresó a la alineación después de cinco semanas fuera y se fue de 1-5, mientras Shohei Ohtani no pudo conectar hit en cinco turnos. Max Muncy fue de los pocos puntos altos al conectar jonrón y remolcar dos carreras, pero Los Ángeles volvió a mostrar problemas para sostener ventajas en la parte final del juego.
San Francisco, en cambio, encontró una fórmula alentadora: poder temprano de Devers, producción oportuna de Adames, paciencia en el plato y un bullpen que respondió después de una apertura competitiva de Trevor McDonald. Para un equipo que busca recuperar terreno, ganar así en Dodger Stadium puede funcionar como punto de impulso.
Más allá del marcador, la victoria dejó claro que los Gigantes necesitan a sus dominicanos en el centro de la producción. Devers empieza a calentar el bate y Adames sigue apareciendo con corredores en circulación. Si ambos mantienen ese ritmo, San Francisco tendrá mejores argumentos para salir del bache y volver a competir con más fuerza en el Oeste de la Liga Nacional.









