YANKEE STADIUM, Bronx, NY.- El manager del mundo actual es una extensión de la filosofía y los esfuerzos de la gerencia y alguien con el que puedes colaborar y trabajar», dijo hace unos años el gerente de los Yankees de Nueva York, Brian Cashman.
Está claro, que la cantidad de información disponible para los managers se ha multiplicado en los últimos cinco años, pero no significa necesariamente que los managers deban actuar de manera distinta.
Aún deben ver lo que sucede en el campo, evaluarlo y tomar decisiones.
El béisbol está repleto de intangibles que no podemos controlar, es un deporte jugado por personas, con sus problemas y sus alegrías, con sus días buenos y sus momentos peores, donde todavía habita la magia de la sabiduría, del saber hacer, de la genialidad, y eso todavía no hay máquina que pueda comprenderlo.
Recordamos que para la temporada 2021-2022 el experimentado Rodney Linares, coach de la tercera base de los Rays de Tampa Bay, y manager en los circuitos menores en los Estados Unidos fue anunciado con muchos “Bombos” por la gerencia los Leones del Escogido, como su nuevo capataz de equipo para esa temporada.
Sin embargo, tras un mes y algunos días, Linares, que acaba de renovar su contrato por tres años más con los Rays de Tampa Bay, fue despedido por los escarlatas y su gerente José Gómez, tras un porcentaje de ganados y perdidos bajo su dirigencia de 12 victorias y 15 derrotas, ocupando en ese momento el quinto puesto en el standing.
Linares entrevistado este miércoles en el Yankee Stadium por periodistas de NYC SPORTS NEWS, dijo que al momento de su despido él tenía 12 días con COVID-19, y siete peloteros claves del equipo también estaban atravesando por la misma situación, osea que estaban jugando con un equipo compuesto por peloteros de la liga paralela.
Pero, según Linares entendía que su despido no se produjo por su actuación al frente del equipo, sino estuvo relacionado a una diferencia con el entonces gerente general José Gómez le bajó línea que Albert Pujols había que colocarlo de sexto en el orden en la alineación, y él se negó.
“Yo y el señor José Gómez no estuvimos en la misma página, porque hubieron ciertas cosas que él quería que se hicieran con la alineación y yo le dije que no eran decisiones de él, que eran mis decisiones, porque para eso me contrataron”, dijo.
“Y una de esas decisiones fue cuando quería que Albert Pujols fuera colocado de sexto bate en la alineación en lugar de tercero como yo lo tenía”, agregó.
“Para mí eso es una falta de respeto a un pelotero con la etiqueta de Pujols que va a la liga dominicana a jugar frente a sus paisanos que nunca lo habían visto jugar allá”, expresó.
Señaló que apenas cuando Albert estuvo en Tampa se lo dijo porque fue botado como manager de los Leones, agregando que jamás haría la decisión que quería Gómez que hiciera, porque jamás le faltaría el respeto al mejor bateador derecho dominicano, o a uno de los mejores peloteros dominicanos de todos los tiempos.
Linares entiende que es difícil dirigir en cualquier parte donde se juega béisbol, pero en dominicana es mucho más, porque los gerentes escuchan a los fanáticos.
“Si nosotros nos sentamos en una mesa y discutimos un plan y los dos estamos de acuerdos, y el mismo no se da, porque la culpa es mía. Yo creo que cuando los planes se cambian a mitad de camino, fue porque el primer plan no fue bueno. Tu puedes cambiar al capitán a mitad del camino”, dijo Rodney.
Linares consideró que eso funciona mucho en la República Dominicana, y que hay que tener más consideración y respeto a los dirigentes.
Aunque pondera que su experiencia al frente de los Leones fue agridulce, no tienes record por lo que pasó, es lo contrario está agradecido porque lo tomaron en cuenta y está muy agradecido por la familia Bonetti y demás directivos.
Con Águilas fue diferente
En la temporada 2018, en noviembre, Linares se encargó de seguir las riendas de las Águilas Cibaeñas, al ocupar la dirigencia de ese equipo después de la salida del manager orinal el boricua Lino Rivera.
Los directivos de las Águilas venían enfrentados conflictos, enfrentamientos entre ellos, y eso fue una distracción lógicamente para los jugadores y hasta para los fanáticos.
Quizás no fue el mejor momento para que Linares estuviera al frente del equipo, sin embargo a pesar de esa lucha interna, Manny Acta, quiera el gerente general, y un manager experimentado en las Grandes Ligas, nunca le dijo como tenía que hacer las cosas, mucho menos entregarle alineaciones hechas.
“En las Águilas recibí tremendo trato, nunca se habló de alineación, de cambio de pitcher, de nada de eso, solamente las cosas no se dieron”, dijo.








