SANTO DOMINGO, República Dominicana.─ La serie Titanes del Caribe, que en noviembre de 2023 llevó la rivalidad entre Tigres del Licey y Águilas Cibaeñas al Citi Field de Nueva York, vuelve a estar en el centro de la controversia. Esta vez no por lo ocurrido en el terreno, sino por una sentencia judicial que involucra a la Junta Central Electoral y a la empresa organizadora Latin Events.
De acuerdo con Diario Libre, el Distrito Sur de Nueva York, del Tribunal de los Estados Unidos, condenó a la JCE al pago de 838,337.50 dólares a Latin Events. La cifra asciende a 886,707 dólares al sumarse 48,370.93 dólares por concepto de mora.
El fallo está relacionado con un contrato firmado el 30 de octubre de 2023, mediante el cual la JCE se comprometía a pagar 600,000 dólares por 15,000 boletas para los partidos entre Licey y Águilas. Ese acuerdo formaba parte de una campaña de registro de votantes dirigida a dominicanos residentes en Nueva York y estados cercanos.
Según el reporte, el contrato total ascendía a 1 millón de dólares e incluía otros conceptos: 200,000 dólares para 20,000 almuerzos en restaurantes de Nueva York y Nueva Jersey, y 200,000 dólares para publicidad en radio, televisión e internet. Latin Events alegó ante la corte que la JCE mantenía una deuda de 770,000 dólares, más 68,337.50 dólares correspondientes a impuestos sobre ventas del estado de Nueva York.
La sentencia fue dictada el 6 de marzo de 2026 por el juez Kevin Castel. Diario Libre informó que la JCE fue notificada en su sede de la avenida Broadway, en Manhattan, pero no contestó ni compareció ante el tribunal, por lo que el caso derivó en una sentencia en rebeldía. El certificado de rebeldía había sido emitido el 29 de octubre de 2025.
Al ser consultada por el medio, la JCE respondió que el caso “está en manos de tribunales dominicanos”, sin ofrecer mayores detalles sobre el curso legal del conflicto.
La controversia se suma a una cadena de problemas que ha rodeado a Titanes del Caribe desde su primera edición. La serie de 2023 reunió a más de 90,000 fanáticos durante tres partidos en el Citi Field y generó grandes expectativas para llevar el béisbol invernal dominicano a la diáspora. Sin embargo, las ediciones posteriores no lograron sostener el mismo impulso.
En 2024, el formato previsto se redujo a un partido en el Citi Field y otros dos en el estadio Hiram Bithorn de Puerto Rico. Luego, para 2025, una serie proyectada entre Águilas y Gigantes fue cancelada, mientras Latin Events reclamó a Lidom y a los equipos la devolución de un adelanto de 775,000 dólares.
El caso deja abierta una discusión mayor sobre la planificación, contratación y fiscalización de eventos deportivos internacionales vinculados a instituciones públicas. Lo que comenzó como una vitrina para conectar a la diáspora dominicana con su pelota invernal terminó convertido en un conflicto judicial que ahora exige respuestas administrativas, legales y financieras.
Para la JCE, la sentencia representa un nuevo frente de presión. Para Latin Events, es un paso favorable en su reclamación económica. Y para el proyecto Titanes del Caribe, el episodio profundiza las dudas sobre su viabilidad futura si no se establecen reglas más claras entre promotores, equipos, Lidom e instituciones involucradas.









