SAN ANTONIO.─ Victor Wembanyama convirtió la frustración del Juego 4 en una respuesta dominante. Dos días después de ser expulsado por una falta flagrante ante Naz Reid, el francés regresó con una actuación de alto impacto y lideró la victoria de los Spurs de San Antonio 126-97 sobre los Timberwolves de Minnesota en el Juego 5 de las semifinales de la Conferencia Oeste.
Wembanyama terminó con 27 puntos, 17 rebotes y tres bloqueos, guiando a San Antonio a tomar ventaja 3-2 en la serie. Su inicio fue demoledor: anotó 18 puntos en el primer cuarto, marcando el tono de una noche en la que los Spurs volvieron a lucir como un equipo profundo, físico y conectado en ambos lados de la cancha.
El partido tenía una carga emocional especial para Wembanyama. En el Juego 4 había sido expulsado por primera vez en su carrera tras una falta flagrante tipo 2 sobre Naz Reid, en un encuentro que Minnesota terminó ganando para igualar la serie. La NBA no impuso una suspensión adicional, lo que permitió al francés estar disponible para un duelo clave en San Antonio.
Los Timberwolves intentaron reaccionar después de un mal inicio y llegaron a empatar el partido en el tercer cuarto. Pero San Antonio respondió con una corrida decisiva de 30-12, recuperó el control y quebró definitivamente la resistencia visitante. Esa secuencia confirmó la madurez de un equipo que no se desordenó cuando Minnesota amenazó con cambiar el ritmo del juego.
La producción de los Spurs no dependió únicamente de Wembanyama. Keldon Johnson fue clave desde la banca con 21 puntos, De’Aaron Fox aportó 18 y Stephon Castle sumó 17, dando a San Antonio múltiples vías ofensivas. Esa profundidad volvió a ser una diferencia clara frente a unos Timberwolves que no encontraron suficiente respaldo para Anthony Edwards, su máximo anotador con 20 puntos.
Minnesota volvió a tener problemas para sostener su ofensiva durante tramos largos. Después de competir mejor en el tercer cuarto, el equipo se quedó sin respuestas ante la defensa de los Spurs y perdió contacto en el marcador. El entrenador Chris Finch asumió responsabilidad por los quiebres del equipo, mientras San Antonio celebró una actuación colectiva que lo deja a una victoria de avanzar.
El Juego 6 se disputará en Minneapolis, donde los Timberwolves intentarán forzar un séptimo partido. Para los Spurs, la misión será cerrar la serie como visitantes y regresar a una final de conferencia con Wembanyama como eje de una nueva etapa competitiva.
La noche dejó un mensaje claro: San Antonio no solo recuperó ventaja en la serie, también recuperó a su figura en versión dominante. Wembanyama respondió con puntos, rebotes, defensa y control emocional, justo cuando los Spurs más lo necesitaban.









