AGUSTÍN ZAPATA (ENVIADO ESPECIAL)
TROPICANA FIELD, Tampa, Florida.─ Los Cerveceros de Milwaukee conquistaron por primera vez en su historia la Serie Mundial al derrotar 4-1 a los Rays de Tampa Bay en el Juego 5, celebrado en el Tropicana Field, y entre las figuras que disfrutaron de esta histórica celebración estuvo el venezolano Jackson Chourio, uno de los principales protagonistas del extraordinario recorrido del conjunto durante la postemporada.
Después de décadas de espera, Milwaukee finalmente levantó el trofeo que se le había escapado desde aquella derrota ante los Cardenales de San Luis en la Serie Mundial de 1982.
Esta vez, la historia fue diferente. Los Cerveceros llegaron hasta el final con un equipo compacto, profundo y unido, capaz de dominar octubre y cerrar la campaña con una corona inédita.
La organización terminó la temporada regular con 103 victorias y posteriormente confirmó su grandeza en los playoffs, donde cerró octubre con marca de 11-2.
Milwaukee eliminó a San Diego y posteriormente barrió a los Dodgers en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional para alcanzar la Serie Mundial, antes de imponerse 4-1 a Tampa Bay.
Para Chourio, formar parte del primer campeonato de la franquicia representa mucho más que una victoria deportiva.
Es un momento que quedará marcado para siempre en la historia de Milwaukee y en su propia carrera.
“Contento, la verdad que agradecido con Dios por esta gran bendición y estamos disfrutándolo”, expresó Chourio al hablar de la conquista.
El joven jardinero destacó especialmente la unión que caracterizó al conjunto durante toda la temporada y que, a su juicio, fue una de las grandes claves para alcanzar el campeonato.
“Ya tenemos un grupo increíble, lo hicimos realidad y aquí estamos disfrutándolo”, manifestó.
Chourio también reconoció la dimensión histórica de lo conseguido al convertirse en parte del equipo que entregó a Milwaukee su primera corona de Serie Mundial.
“Ser parte de esta primera corona de esta organización en toda su historia es especial. La verdad que contento de que lo hayamos hecho realidad, como le hemos dicho, y estamos aquí disfrutándolo al máximo”, señaló.
El venezolano tuvo además una destacada participación ofensiva durante la Serie Mundial.
En los cinco partidos disputados frente a Tampa Bay, terminó con 11 imparables en 24 turnos, para un impresionante promedio de bateo de .458, con dos dobles, dos carreras impulsadas, cuatro anotadas y tres bases robadas.
Su línea ofensiva incluyó además un porcentaje de embasarse de .458, slugging de .542 y OPS de 1.000, números que reflejan el impacto que tuvo su bate y su velocidad en una serie que terminó con Milwaukee levantando el máximo trofeo del béisbol.
Su actuación más sobresaliente llegó en el Juego 3, cuando conectó cuatro imparables en cinco turnos, anotó dos carreras, produjo una y se robó una base, convirtiéndose en uno de los motores ofensivos de los Cerveceros.
En el partido decisivo, Chourio bateó de 4-1, con un imparable y tres ponches, pero nuevamente estuvo sobre el terreno en el momento más importante de la historia de la franquicia.
“Gracias a Dios me dio la fortaleza cada día de seguir compitiendo, seguir disfrutando este hermoso juego y gracias a Dios salieron las cosas bien”, comentó sobre su desempeño durante la postemporada.
El camino hacia el campeonato tampoco fue sencillo. Chourio rechazó la idea de que la Serie Mundial haya resultado fácil para los Cerveceros, pese al dominio mostrado por Milwaukee.
“No fácil, la verdad que fácil no. Estaba un gran equipo, jugaron bien. Lastimosamente en el béisbol uno tiene que ganar y el otro tiene que perder y nos tocó ganar a nosotros”, explicó.
Mientras Milwaukee celebraba el campeonato más importante de su historia, William Contreras era reconocido como el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial y Jacob Misiorowski brillaba en el Juego 5 con 5⅔ entradas sin permitir carreras.
El novato Cooper Pratt también aportó dos carreras en el encuentro decisivo.
Pero la celebración pertenece a todo un conjunto que escribió una página inédita.
Para Chourio, apenas comienza una etapa que podría convertirse en una larga historia de éxitos.
Con su juventud, talento, velocidad y capacidad ofensiva, el venezolano fue una de las piezas importantes de unos Cerveceros que pasaron de perseguir durante décadas el sueño de un campeonato a convertirse finalmente en campeones del mundo.
Milwaukee esperó desde 1982. La espera terminó en 2026.
Y Jackson Chourio estuvo allí para vivirla.








