AGUSTÍN ZAPATA (ENVIADO ESPECIAL)
TROPICANA FIELD, Tampa, Florida.─ El cubano Yandy Díaz dejó claro que los Rays de Tampa Bay no están dispuestos a rendirse en la Serie Mundial.
Después de una dramática victoria 4-3 sobre los Cerveceros de Milwaukee, en entradas extras, el experimentado jugador resaltó la capacidad de reacción del conjunto y la mentalidad positiva con la que afrontaron un partido en el que llegaron a estar contra la pared.
“Hasta el último out nadie se dio por ganador. No, nunca. Hay que luchar hasta el final”, expresó Díaz al referirse a un encuentro en el que Tampa Bay tuvo que sobreponerse a momentos de mucha presión para mantenerse con vida en el Clásico de Otoño.
El jugador reconoció que verse abajo en el marcador por 3-0 representó un golpe emocional para el conjunto. Sin embargo, aseguró que sus compañeros no dejaron de creer en sus posibilidades y mantuvieron la concentración para buscar la remontada.
“Nos cayó como un cubo de agua fría, pero los muchachos salimos al estadio enfocados y, gracias a Dios, seguimos fajados y pudimos llevarnos la victoria”, manifestó.
Díaz también se refirió a una de las jugadas que marcaron el desarrollo del partido, cuando un batazo que no pudo controlar la defensa en primera base terminó dándole una oportunidad de mantenerse en circulación a un jugador de Tampa Bay. Para el cubano, más allá de la forma en que se produzca una llegada a las bases, lo fundamental es aprovechar cada oportunidad.
“Lo importante es llegar y después, a matar”, afirmó, al explicar cómo ese tipo de situaciones puede devolverle la confianza a un equipo y encender el ánimo de sus compañeros.
Con la experiencia que ha acumulado en las Grandes Ligas, Díaz entiende que en una serie de esta magnitud la actitud colectiva puede marcar diferencias.
Por eso, aseguró que el mensaje dentro del clubhouse ha sido mantener el optimismo, prepararse bien y salir al terreno con la convicción de que todavía pueden cambiar el rumbo de la confrontación.
“Los muchachos están positivos. Uno practica de lo mejor y, cuando practica bien, tú sabes que las cosas le salen bien en el terreno”, señaló al hablar sobre la preparación previa al encuentro y la confianza que mostró el equipo.
El cubano explicó que la conversación antes del partido estuvo centrada en una sola prioridad: ganar.
Los Rays sabían que otra derrota podía dejarlos sin margen de maniobra, de manera que afrontaron el compromiso con la urgencia de un equipo que necesitaba responder ante su público.
“Lo mismo, todo en positivo. Mañana, el que venga, sea el pitcher que sea, tiene que tirar por el medio. Nosotros sabemos lo que tenemos que hacer”, dijo Díaz, convencido de que la ofensiva debe mantener su agresividad y aprovechar los lanzamientos que pueda castigar.
Ahora, el objetivo de Tampa Bay es prolongar la reacción y conseguir otra victoria que le permita continuar la lucha por el campeonato.
Díaz no ocultó la importancia del próximo compromiso y fue contundente al describir la mentalidad con la que los Rays afrontarán el desafío.
“Aquí no se puede perder. La mentalidad es ganar. Si perdemos, tú sabes, para la casa. Eso no va a pasar”, expresó con determinación.
Aunque reconoció la numerosa presencia de aficionados de Milwaukee en el estadio, Díaz dejó claro que el respaldo visitante no cambiará la actitud de los Rays.
Para él, la obligación es concentrarse en el juego, competir lanzamiento por lanzamiento y demostrar que el triunfo conseguido puede convertirse en el impulso que necesitan.
“Nosotros somos positivos, estamos aquí para fajarnos”, concluyó el cubano, con un mensaje que resume el espíritu de Tampa Bay: luchar hasta el final y no dar por terminada la Serie Mundial mientras quede una oportunidad.








