AGUSTÍN ZAPATA (ENVIADO ESPECIAL)
TROPICANA FIELD, Tampa, Florida.─ Los Rays de Tampa Bay demostraron que todavía tienen vida en la Serie Mundial 2026. Con una victoria dramática por 4-3 sobre los Cerveceros de Milwaukee, en 12 entradas, el martes 27 de octubre, el conjunto de Florida evitó la eliminación y encontró una razón para seguir creyendo en una remontada que sería histórica en las Grandes Ligas.
Después del encuentro, el primera base mexicano Jonathan Aranda, nacido en Tijuana, destacó la importancia de mantener la confianza y luchar hasta el último out, una actitud que, según explicó, ha caracterizado al equipo durante toda la temporada.
Ante la pregunta sobre la posibilidad de regresar de una desventaja de 0-3, una hazaña que ningún equipo ha conseguido completar en la historia de la Serie Mundial, Aranda respondió con prudencia, pero sin renunciar a la esperanza.
“Pronto lo sabremos si se hace por primera vez”, expresó el jugador mexicano, consciente de la magnitud del desafío que tienen por delante los Rays.
La victoria del cuarto partido fue una demostración de resistencia para Tampa Bay, que se encontraba contra la pared y necesitaba ganar para continuar con vida.
La novena floridana respondió en un encuentro prolongado y lleno de tensión, en el que cada jugada podía marcar el desenlace de su temporada.
Aranda también fue consultado sobre la presencia de una mayor cantidad de aficionados del equipo contrario en las gradas.
El mexicano restó importancia a esa situación y señaló que la compra de boletos por parte de los seguidores rivales es algo que los jugadores no pueden controlar.
«Nosotros no controlamos esa parte y tenemos que hacer nuestro trabajo en el campo», manifestó, dejando claro que la prioridad de Tampa Bay es concentrarse en el juego y buscar las victorias necesarias.
Sobre la posibilidad de continuar con esa reacción en el quinto partido, el inicialista insistió en que la mentalidad del grupo no ha cambiado.
La energía, las ganas de competir y el deseo de ganar son elementos que, a su juicio, han acompañado a los Rays durante todo el año.
“Todos traemos la energía, traemos las ganas de hacer las cosas, de ganar. Es lo que nos ha caracterizado a través del año”, afirmó.
Cuando se le preguntó cuál sería el plan para el siguiente compromiso, Aranda fue directo y no dejó espacio para interpretaciones: «Ganar».
El mexicano reconoció que la decisión sobre el manejo del cuerpo de lanzadores corresponderá al dirigente y al coach de pitcheo, quienes deberán determinar la estrategia adecuada para afrontar el próximo desafío.
En el Juego 4, Aranda comenzó en la banca e ingresó como bateador emergente, para después ocupar la primera base.
En dos turnos oficiales no conectó hits, no anotó carreras ni produjo anotaciones, pero su participación formó parte de una jornada en la que Tampa Bay consiguió el triunfo que necesitaba para mantenerse en competencia.
Con la serie todavía 3-1 a favor de Milwaukee, los Rays deberán volver a ganar para acercarse un poco más a una remontada que hasta ahora ningún equipo ha conseguido completar en la historia de la Serie Mundial.
Tampa Bay ya dio el primer paso para extender el enfrentamiento. Ahora tendrá que demostrar que la victoria en 12 entradas no fue solamente una noche de resistencia, sino el comienzo de una reacción capaz de desafiar la historia del béisbol.








