NEFTALÍ MEDINA (ENVIADO ESPECIAL)
TROPICANA FIELD, ST. PETERSBURG, FL.─ Pat Murphy volvió a poner en primer plano una de las principales características que han definido a los Cerveceros de Milwaukee durante toda la temporada: la capacidad de competir hasta el último lanzamiento, sin importar el marcador, la situación del partido o el momento de presión.
Después de la importante victoria de Milwaukee, el dirigente habló de un equipo que, a su juicio, ha construido su identidad alrededor de la entrega, el esfuerzo colectivo y la capacidad de aprovechar las pequeñas oportunidades que aparecen durante un partido.
“Los muchachos juegan duro. Es evidente que juegan duro. No se rinden. Hacen que cada lanzamiento cuente. Eso es lo que se necesita para ganar”, manifestó Murphy.
Para el manager de los Cerveceros, esa mentalidad no es algo que haya aparecido ahora. Es la misma filosofía que el conjunto ha mantenido desde el comienzo de la campaña y que lo ha llevado hasta el escenario más importante del béisbol.
Uno de los momentos que más destacó Murphy fue la jugada protagonizada por Christian Yelich. El veterano jardinero abrió el encuentro con un imparable y posteriormente volvió a demostrar por qué es considerado uno de los principales líderes del conjunto.
Con dos outs, Yelich aprovechó la posición defensiva del primera base rival, tomó ventaja y consiguió llegar hasta la segunda almohadilla mediante una agresiva demostración de inteligencia y esfuerzo.
Para Murphy, esa jugada representó mucho más que avanzar una base.
“Tu líder hace esa jugada y lo dice todo”, expresó.
El dirigente explicó que aquella acción cambió el desarrollo del episodio porque obligó al rival a realizar un lanzamiento adicional y abrió nuevas posibilidades para la ofensiva.
“Eso es un cambio de juego. Te da otro lanzamiento, y a veces eso es todo lo que necesitas”, señaló Murphy.
A partir de esa acción comenzaron a aparecer otras piezas importantes de la ofensiva de Milwaukee. Gutierrez respondió con un turno significativo, contribuyendo a sacar del partido al abridor contrario, mientras los Cerveceros comenzaron a construir un episodio ofensivo que terminó produciendo ocho carreras.
Murphy reconoció que Milwaukee no estuvo conectando batazos contundentes durante todo el episodio, pero encontró la manera de producir carreras.
“Freddy lanzó la pelota muy bien y conseguimos algunos imparables que cayeron en el lugar correcto”, explicó.
En ese contexto, el dirigente también valoró la actuación de Freddy Peralta, quien volvió a asumir una responsabilidad importante desde el montículo.
Para Murphy, la labor del derecho dominicano fue fundamental para mantener al equipo competitivo y darle la oportunidad a la ofensiva de reaccionar.
La combinación de pitcheo, defensa, agresividad en las bases y bateo oportuno volvió a representar el tipo de béisbol que Milwaukee ha practicado durante toda la temporada.
Murphy también habló con satisfacción de la contribución de todos sus jugadores, incluyendo la posibilidad de utilizar a uno de sus veteranos en un momento especial.
El dirigente destacó el trabajo realizado durante años por el jugador y el esfuerzo que hizo para estar disponible en una etapa tan importante.
“Se mató trabajando para hacer eso. Fue un gran momento. Me sentí muy bien y creo que los muchachos también”, manifestó.
Pero quizás uno de los aspectos que más impresionó a Murphy durante la jornada fue la respuesta de los aficionados.
Las tribunas estuvieron repletas y la presencia de los seguidores de los Cerveceros se hizo sentir desde las presentaciones de los jugadores.
Murphy aseguró que los propios peloteros fueron conscientes de la magnitud del respaldo.
“Fue increíble. Nuestros jugadores lo sintieron”, afirmó.
El dirigente explicó que durante las presentaciones podía observarse claramente la cantidad de aficionados que habían acudido al estadio para respaldar a Milwaukee.
“Podías ver que había mucha gente aquí por los Cerveceros”, dijo.
Para Murphy, aquella respuesta representa el vínculo que el equipo ha logrado construir con la ciudad y con todo el estado de Wisconsin.
“Este equipo se ha ganado los corazones de la gente de Milwaukee y del estado de Wisconsin”, sostuvo.
En medio de una Serie Mundial donde cada detalle puede resultar determinante, Pat Murphy entiende que sus Cerveceros no necesitan convertirse en otro equipo para competir.
Necesitan continuar siendo ellos mismos.
Un conjunto que corre, pelea cada turno, aprovecha los errores, obliga al contrario a realizar un lanzamiento adicional y encuentra diferentes protagonistas cada noche.
Y en esa identidad colectiva, Murphy encuentra la razón principal para continuar creyendo en sus jugadores.
“Creemos en nosotros. No podemos demostrarlo solamente una noche; tenemos que seguir adelante”, afirmó.
La filosofía del dirigente quedó resumida en una idea que ha acompañado a Milwaukee durante toda la temporada: jugar cada lanzamiento como si fuera el último.
Porque para Pat Murphy, el éxito de los Cerveceros no depende exclusivamente de una gran estrella.
Depende de que todos estén dispuestos a hacer su parte.








