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CITI FIELD, Queens, NY.- Luego de nueve campañas en las Grandes Ligas, Pedro Álvarez obtuvo el año pasado otra satisfacción personal al graduarse de la Universidad de Vanderbilt.
Álvarez, aclaró este lunes, que no se ha graduado de médico, como se ha publicado en varios medios informativos, sino que terminó una licenciatura de Medicina, Salud y Sociedad.
“Mis padres arraigaron eso en nuestra casa conmigo y con mi hermana”, dice Álvarez en conversación con periodistas de NYC SPORTS NEWS.
“Recibía el discurso: ‘Si no te va bien en la escuela, no puedes jugar béisbol”. Afortunadamente, nunca tuve que experimentar eso”.
El dominicano jugó seis temporadas con los Piratas de Pittsburgh y otras tres con los Orioles de Baltimore.
“He podido hacer muchas cosas en el campo de juego”, dice Álvarez. “Obtener ese título es bastante alto en mi lista de logros”.
En su carrera en las Grandes Ligas bateó .236, 162 jonrones y 472 carreras impulsadas.
En momentos en que, en las Grandes Ligas y otros escenarios donde se juega béisbol, los escándalos por el uso de sustancias controladas y las acusaciones de violencia intrafamiliar y agresión son parte de nuestro pan de cada día, que el ex tercera base de Grandes Ligas Pedro Álvarez haya logrado una licenciatura de Medicina, Salud y Sociedad, es un ejemplo a imitar.
Tras su retiro de los diamantes de las Grandes Ligas, recibiendo un salario de unos 20 millones de dólares, en lugar de tomar la ruta de México, China o Japón para atrapar unos cuantos dólares más , decidió tomar la carretera a la Universidad de Vanderbilt, donde logró su título, uno de sus sueños que no se había hecho realidad.
Álvarez, oriundo de Santo Domingo, retirado de las Grandes Ligas a los 31 años, debería ser tomado como modelo por Major League Baseball (MLB) para que los peloteros que firman con bonos millonarios y no logren hacerlo se miren en ese espejo.
Pedro Álvarez durante su mandato en las Grandes Ligas, bateó .235, con 162 jonrones y 472 carreras impulsadas.
Álvarez es un ejemplo de que nunca es tarde para cultivar el estudio y seguir sirviendo a la sociedad.
Pedro Álvarez cumplió su sueño y como él mismo señala: “Siempre tuve mis planes de que, si me retiraba joven del béisbol, estudiaría medicina. Para mí, esto fue una especie de testimonio de mi capacidad para hacer otras cosas y aplicarme”.








