YANKEE STADIUM, Bronx, NY.- El ascenso de Randy Arozarena al ojo público es nada menos que notable, y mucho menos su posterior ascenso al estrellato de la MLB.
Arozarena participó en las festividades del Juego de Estrellas por primera vez en su joven carrera esta temporada. Saltó al campo en el T-Mobile Park de Seattle como el único All-Star nacido en México, pero en realidad nació en Cuba, donde comienza su historia.
Arozarena fue juzgado como uno de los mejores prospectos del béisbol cubano. Debutó en la Serie Nacional de Cuba cuando era un adolescente, pero buscó una mejor calidad de vida y una mejor paga de lo que la liga cubana superior podía pagar.
Entonces, Arozarena se fue. Desertó a México y llegó al país en una balsa en 2015.
“Cuando estás en el océano, lo único en lo que piensas y esperas es en llegar sano y salvo”, dijo Arozarena en una entrevista de 2020. “Ha habido personas que están en el océano durante días, meses, y hay otras que no lo logran porque mueren”.
Si bien el éxito no fue instantáneo para Arozarena, su ruta escénica a través de las ligas independientes culminó con una oferta de contrato de Grandes Ligas de los Cardenales de San Luis, quienes finalmente lo cambiaron a los Rays en 2020 en lo que resultó ser un canje decisivo para ambas franquicias. .
Pero Arozarena siempre ha agradecido su recibimiento en México, y el país le ha devuelto el cariño. Arozarena se convirtió en ciudadano mexicano en 2022 luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador cumpliera con una solicitud especial para otorgar la ciudadanía al joven de 28 años.
Arozarena es una las metrallas decisivas de los Rays de Tampa Bay que luchan elñ primer puesto con los Orioles de Baltimore en la División Este de la Liga Americana.
Los Rays tuvieron un mes de julio muy negro, y fueron bajados por los Orioles que tienen un equipo joven, pero competitivo y capaz de todo.
“Me siento muy bien, feliz por aportar un granito de arena al equipo en este 2023”, indicó Arozarena.
Arozarena, dueño de una mecánica única cada vez que se para en el plato, con bate súper rápido, con la facilidad de batear de hit, dijo que ese asunto no es tan fácil como aparenta.
Dijo que hay que enfrentarse a los mejores lanzadores del mundo, con repertorios amplios.
“La verdad es muy difícil batear”, agregó Randy Arozarena, quien goza de una gran simpatía de los fanáticos y prensa en general.
Dijo que una parte de hacerlo mejor en el juego es porque juega divertido, con amor y por hacerlo así los momentos oscuro no son tan difíciles para él.
Expuso que cuando les vas bien en un partido y en otro mal, trata de mantenerse en el mismo equilibro.
Manifestó que cuando conecta de cuadrangular y llega a la tercera base se para y se estila para posar y le hagan una foto, eso lo hace sentir divertido y jugar sin presión.
En otro orden Arozarena se refirió al mes negro de julio, donde perdieron el primer puesto en la División Este de la Liga Americana de los de Orioles de Baltimore.
“Estamos de regreso. Estamos jugando mejor en la última semana de julio y a principio de agosto. Las dos últimas series las hemos logrados y tenemos esperanza que batallaremos hasta el final”, dijo.








