NEFTALÍ MEDINA ENVIADO ESPECIAL)
TROPICANA FIELD, ST. PETERSBURG, FL.─ Albert Pujols comienza a mirar hacia un nuevo desafío en su extraordinaria carrera dentro del béisbol: dirigir en las Grandes Ligas.
El legendario exjugador dominicano, dueño de una de las carreras ofensivas más impresionantes en la historia de MLB, reconoció que la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana fue la plataforma que le permitió demostrar sus condiciones como dirigente y abrirse camino hacia una posible oportunidad en el béisbol de las Grandes Ligas.
“Claro que sí, fue la plataforma para darme esa oportunidad. Pero, como te digo, el tiempo de Dios es perfecto”, afirmó Pujols al ser consultado sobre su experiencia en la pelota dominicana y sus aspiraciones de llegar algún día al dugout de MLB.
La posibilidad no parece lejana. Pujols reveló que actualmente existen varios equipos de las Grandes Ligas que podrían entrevistarlo para una posición de manager.
“Ahora mismo tengo varios equipos que, si Dios lo permite, me van a entrevistar y vamos a ver qué pasa”, manifestó.
La revelación coloca nuevamente al tres veces Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en el centro de la conversación del béisbol, pero esta vez desde una perspectiva diferente.
Después de construir una carrera de 22 temporadas como uno de los bateadores más dominantes de su generación, Pujols está demostrando que su conocimiento del juego puede abrirle una nueva puerta.
Su primera gran prueba en esa transición llegó en la República Dominicana, donde asumió el desafío de dirigir y terminó conquistando tres campeonatos.
Aquella experiencia, sin embargo, estuvo muy lejos de ser sencilla.
“Para mí no fue fácil. Tú tienes 10 mil fanáticos, 3 mil fanáticos todos los días diciéndote lo que tú deberías hacer”, explicó Pujols al describir la enorme presión que acompaña a un dirigente en la pelota invernal dominicana.
A pesar de las exigencias, el exjugador de los Cardenales de San Luis, Angelinos y Dodgers asegura que disfrutó profundamente aquella etapa porque representó una escuela que le permitió conocer otra dimensión del béisbol.
“Yo disfruté mucho, fue un aprendizaje para mí y le doy toda la gloria y todo el crédito a Dios que me dio la oportunidad, de verdad, de ser campeón”, expresó.
Pero Pujols entiende que el verdadero valor de aquella experiencia va mucho más allá de los trofeos.
Las relaciones que pudo construir con los jugadores y las enseñanzas compartidas durante aquellas temporadas constituyen, según sus propias palabras, uno de los recuerdos más importantes que conserva de su paso por el dugout dominicano.
“Más que eso, la amistad, la oportunidad de crear y tener esa bonita amistad con los peloteros que yo tuve, yo creo que eso es lo que yo me llevo”, señaló.
Ahora Pujols regresa al béisbol dominicano con una responsabilidad diferente. No será el manager de las Estrellas Orientales, sino el presidente de operaciones de béisbol de la organización.
Desde esa posición tendrá la misión de trabajar junto al manager Héctor Borg y todo el departamento de operaciones para construir un equipo capaz de competir por el campeonato.
“Yo no voy a dirigir las Estrellas, voy a estar ahí como presidente de operaciones”, aclaró.
Pujols aseguró que el trabajo de planificación ya está avanzado y que existe satisfacción dentro de la organización por el grupo que se ha logrado estructurar.
“Trabajando con el manager y el grupo de operaciones, hasta ahora mismo hemos estructurado un tremendo equipo. Nos sentimos súper contentos. Sabemos que el camino es largo, pero estamos súper contentos con el equipo de nosotros”, manifestó.
En ese proyecto, Pujols concede un papel fundamental a Héctor Borg, quien estará al frente del conjunto.
“Todo comienza con nuestro manager Héctor Borg. De verdad que estamos súper contentos con él, con el enfoque que él tiene y que él ha elegido para ayudarnos este año”, afirmó.
La meta no necesita explicación.
“El enfoque de nosotros es tratar de ganar una corona”, sentenció.
Mientras trabaja en la construcción de ese nuevo proyecto en la República Dominicana, Pujols también disfruta desde otra perspectiva el surgimiento de una nueva generación de estrellas dominicanas en las Grandes Ligas.
Entre ellas destaca Junior Caminero, una de las grandes figuras jóvenes del béisbol y protagonista de una extraordinaria temporada con los Rays de Tampa Bay.
Pujols conoce perfectamente las condiciones de Caminero. Ha tenido la oportunidad de dirigirlo en dos ocasiones y ha observado de cerca su crecimiento, tanto dentro como fuera del terreno.
“Junior es un muchacho que tiene solamente 23 años, pero actúa como de 30. Él ha nacido para este escenario”, expresó.
Para Pujols, el talento que posee Caminero es evidente, pero el salto definitivo hacia el estrellato dependerá de otro elemento fundamental: la disciplina.
“La disciplina, el talento, él sabe que él tiene todo el talento. Ahora, la disciplina”, sostuvo.
También destacó la madurez del joven dominicano y su capacidad para escuchar a quienes pueden contribuir a su desarrollo.
“Una cosa que él ha hecho hasta ahora mismo es que se asesora muy bien, escucha muy bien y se lleva de los consejos”, indicó.
Ese comportamiento, según Pujols, puede marcar la diferencia cuando un pelotero joven llega a escenarios de máxima presión como la Serie Mundial.
Y precisamente desde ese escenario, Pujols observa con satisfacción el crecimiento de Caminero y de otros representantes dominicanos, entre ellos Freddy Peralta.
“Regresar al Mundial una vez más, ahora como fanático, apreciando la temporada que Junior Caminero ha tenido, de verdad que estoy súper agradecido con Dios de darme esta oportunidad de estar aquí y cubrir la Serie Mundial con MLB”, expresó.
La imagen de Pujols observando la Serie Mundial desde fuera del terreno tiene un significado especial.
Durante 22 temporadas, él fue uno de los protagonistas principales del espectáculo. Ahora disfruta el juego desde una nueva posición, mientras prepara su próximo capítulo profesional.
Pujols terminó su carrera con 3,384 hits, 703 jonrones y 2,218 carreras impulsadas, además de conquistar dos campeonatos de la Serie Mundial con los Cardenales de San Luis.
Su trayectoria como jugador está destinada a ocupar un lugar privilegiado en la historia del béisbol. Pero el dominicano parece decidido a no permitir que su legado termine cuando dejó de batear.
Ahora quiere transmitir todo lo aprendido.
LIDOM le ofreció la plataforma. La experiencia le permitió demostrar que podía dirigir. Las Estrellas Orientales le han confiado ahora una responsabilidad ejecutiva y, mientras tanto, varios equipos de Grandes Ligas podrían abrirle la puerta para una entrevista.
El próximo paso dependerá, como él mismo dice, del tiempo de Dios.
Pero una cosa parece estar cada vez más clara: Albert Pujols no ha terminado su historia en el béisbol.
Después de conquistar la gloria como jugador, ahora sueña con alcanzar otro gran escenario desde el dugout de las Grandes Ligas.








