YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ El reto de mantenerse en la pelea durante una larga temporada de Grandes Ligas no solo depende del talento, sino también de la capacidad de adaptación.
Esa es precisamente la lectura que hace el dominicano Luis Rojas, coach de tercera base y jardines de los Yankees de Nueva York, al evaluar el presente del conjunto del Bronx en el inicio de la segunda mitad de la campaña 2026.
Tras un exigente recorrido como visitantes, Rojas destacó que el equipo regresó con buenas sensaciones luego de completar una gira que calificó como muy positiva.
«Creo que fue un road trip exitoso. Duramos varios días fuera de casa, pero jugamos una gran pelota y eso es lo más importante. El equipo respondió bien y nos vamos satisfechos con el trabajo realizado», expresó.
Sus palabras reflejan el ambiente que se vive dentro del clubhouse de los Yankees, un equipo que ha tenido que enfrentar múltiples desafíos, especialmente por las lesiones que han afectado su cuerpo de lanzadores.
Sin embargo, lejos de convertirse en una excusa, esas ausencias han servido para poner a prueba la profundidad del roster.
Uno de los aspectos que más resaltó Rojas fue la labor del bullpen, al que considera una de las principales fortalezas del club durante la temporada.
«Estamos probando algunas cosas, buscando la mejor secuencia para utilizar a los muchachos. Han tenido que asumir nuevos roles y seguimos tratando de encontrar la mejor combinación», explicó.
El técnico dominicano también elogió el trabajo realizado por relevistas como David Bednar, Fernando Cruz y Brandon Pfaadt, a quienes señaló como piezas fundamentales para mantener competitivo el pitcheo neoyorquino.
A pesar de los constantes movimientos en el cuerpo monticular, Rojas entiende que la respuesta del grupo ha sido ejemplar.
«Hemos tenido que hacer ajustes, pero cada jugador ha asumido su responsabilidad y eso demuestra la profundidad que tenemos como equipo.»
La juventud responde al llamado
Si hay un aspecto que entusiasma especialmente al experimentado coach dominicano es el crecimiento que han mostrado varios de los jugadores jóvenes que han recibido oportunidades durante la temporada.
Para Rojas, la nueva generación está demostrando personalidad y una madurez poco común.
«Hemos visto muchachos que no tienen miedo de competir, que llegan al terreno con mucha confianza y agresividad. A pesar de todas las bajas que hemos tenido, han demostrado que están preparados para aportar.»
Ese mensaje resume gran parte de la filosofía que ha caracterizado históricamente el trabajo de Luis Rojas como instructor: desarrollar jugadores capaces de asumir responsabilidades sin importar el escenario.
También destacó la incorporación de Luis García, a quien calificó como una pieza importante por su capacidad para aportar en diferentes facetas del juego, además de valorar la importancia de contar con jugadores versátiles capaces de desempeñarse en varias posiciones.
«Tener jugadores que pueden moverse en el terreno nos da muchas opciones y nos permite manejar mejor las situaciones del juego.»
Rojas considera igualmente positivas las adquisiciones realizadas por la organización antes del cierre del mercado, entendiendo que cada movimiento busca fortalecer las posibilidades del equipo en la recta final de la campaña.
«Estamos tratando de ser agresivos para darle al equipo las mejores oportunidades, tanto con los bateadores como con nuestros lanzadores.»
Con una rotación que comienza a estabilizarse, un bullpen que continúa respondiendo y un grupo de jóvenes que ha asumido protagonismo, el cuerpo técnico mantiene plena confianza en lo que viene durante los próximos meses.
«Nos sentimos bien. Tenemos una rotación preparada para enfrentar series importantes y contamos con jugadores listos para competir. La meta es seguir mejorando y mantenernos en posición de luchar hasta el final.»
Un formador de talento con sello dominicano
Luis Rojas es uno de los técnicos dominicanos de mayor prestigio dentro del béisbol organizado. Hijo del legendario Felipe Alou y hermano del extoletero Moisés Alou, creció rodeado de una tradición beisbolera que marcó su carrera.
Aunque su trayectoria como jugador profesional fue discreta, encontró su verdadera vocación en la formación de peloteros.
Ingresó a la organización de los Mets en 2006 y durante más de una década dirigió e instruyó en diferentes niveles de ligas menores antes de convertirse en dirigente del equipo de Grandes Ligas entre 2020 y 2021, siendo el sexto dominicano nacido en la República Dominicana en ocupar ese cargo.
Desde su llegada al cuerpo técnico de los Yankees como coach de tercera base y jardines, Rojas ha seguido consolidando su reputación como estratega, instructor y desarrollador de talento, una faceta que vuelve a quedar reflejada en su confianza hacia la nueva generación de peloteros que hoy impulsa las aspiraciones del conjunto del Bronx.








